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jueves, 18 de noviembre de 2021

FINIQUITO POR BAJA VOLUNTARIA

 

¿Qué debe incluir el finiquito por baja voluntaria?

Si tienes pensado pedir la baja voluntaria en tu trabajo y te sientes un poco perdido con respecto al procedimiento a seguir, no te preocupes. En este artículo te daremos algunas indicaciones de cómo presentarla, así como la forma de saber el finiquito que te corresponde por baja voluntaria.

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¿Qué es la baja voluntaria?

La baja voluntaria, también llamada desistimiento de contrato o dimisión, es la decisión de dejar el trabajo por voluntad propia y de manera libre por parte del empleado, sin que exista amenaza o coacción de ningún tipo.

Requisitos para pedir la baja voluntaria

La baja voluntaria se debe comunicar a la empresa con 15 días de antelación antes de abandonar el puesto de trabajo. Sin embargo, este periodo de tiempo puede aumentar dependiendo del Convenio Colectivo al que pertenezcas.

Si no se cumple el plazo establecido, la empresa puede descontar esos días de la cantidad total del finiquito, el cual posteriormente veremos cómo se obtiene.

La baja voluntaria se puede pedir en cualquier momento . No obstante, es importante tener en cuenta que, si se ha firmado un contrato de permanencia con la empresa y no se cumple, esta puede reclamar al trabajador daños y perjuicios.

¿Cómo presentar la baja voluntaria?

Se tiene que comunicar por escrito y en formato impreso, pero es bastante habitual que se informe también de manera oral.

Necesitaremos dos copias de la carta de renuncia y deberán ser firmadas por ambas partes. De esta forma servirán como garantía por si existiera cualquier contratiempo futuro.

¿Qué es el finiquito por baja voluntaria?

El finiquito es el documento en el que consta el cálculo de lo que la empresa debe al trabajador cuando finaliza la relación laboral . En él puede constar: el salario que le corresponde por la parte del mes que ha trabajado, la indemnización si corresponde y las vacaciones no utilizadas, entre otras cuestiones dependiendo de la situación.

En el caso del finiquito por baja voluntaria, este será el que le corresponda al trabajador cuando abandona la empresa por propia voluntad y tendrá unas características muy concretas.

¿Cómo saber el finiquito que me corresponde por baja voluntaria?

Primero de todo, es importante saber que, si pedimos la baja voluntaria, no tendremos derecho a indemnización, por lo que esta no constará en el finiquito.

De la misma manera, si decidimos dejar el trabajo de forma voluntaria, tampoco tendremos derecho a recibir la prestación por desempleo (paro).

Pese a que la indemnización no formará parte del finiquito por baja voluntaria, este sí debe incluir tres aspectos fundamentales:

  • El salario del mes en curso
  • Las pagas extraordinarias correspondientes
  • Las vacaciones no disfrutadas

Para que lo puedas comprender mejor, ponemos un ejemplo: imagina que llevas trabajando desde el 1 de febrero de 2021. Tu salario es de 1.200 € brutos mensuales, más dos pagas extras de la misma cantidad, y comunicas tu baja con 15 días de antelación el 1 de junio del mismo año, por lo que terminarías el 15 de junio.

  • Salario por la parte del mes trabajada: 600 €
  • Pagas extraordinarias: 100 € (dividir la paga extra de 1200 entre 12 meses y, luego, por la mitad debido a la cantidad de días trabajados ese último mes).
  • Vacaciones no disfrutadas: 887 € (de los 30 días de vacaciones que te corresponden al año, has acumulado 11, que se debe multiplicar por tu salario al día).
  • TOTAL: 600 + 100 + 887 = 1.587 €

jueves, 14 de octubre de 2021

Una madre de Teruel logra el permiso materno y paterno al ser familia monoparental

 

Es la primera sentencia de este tipo en Aragón en conceder las 26 semanas // «Estoy contenta y espero que esto ayude a otras chicas», dice la demandante



La Justicia aragonesa, a través del Juzgado de lo Social de Teruelha concedido por primera vez las diez semanas adicionales de permiso por el nacimiento y cuidado de su hijo a una mujer de la capital que es madre en una familia monoparental. La sala, tras la demanda presentada por la asesoría jurídica de UGT Aragón, reconoce en una sentencia inédita en la comunidad el derecho de las familias monoparentales a percibir, además del permiso de maternidad (16 semanas), el de un segundo progenitor que, en este caso, es de diez semanas. 

El Juzgado de lo Social de Teruel esgrime, según fuentes de UGT, «que no reconocer este derecho va en contra de los intereses del menor y es discriminatorio para él porque tiene un tiempo menor para sus cuidados que el que tienen los menores nacidos en familias con dos progenitores». 

Thank you for watching

La resolución, emitida el pasado 6 de octubre, pilló a Marta «por sorpresa» y ahora se muestra «muy contenta» por «haber ganado esta pequeña batalla y poder ayudar a otras mujeres de Aragón», contaba este miércoles a este diario. «Lo solicité una primera vez y me lo denegaron, pero me animé a interponer la demanda al ver sentencias favorables en otras comunidades como el País Vasco o Valencia. Pensé en mi hijo, que no iba a tener un cuidado similar a quien tiene dos padres, y consideré que era necesario tener este derecho», añadió.

Marta se tuvo que incorporar a su trabajo el pasado 14 de septiembre, porque ya había gastado entonces su permiso de maternidad, la lactancia y su mes de vacaciones. «Mi hijo ya va a una guardería, porque cómo no sabía lo que iba a pasar, me tuve que buscar la vida en previsión de que no tendría más semanas. Ahora que me las han concedido, mi idea es cogerme las diez adicionales a partir de diciembre», explicó. 

La demanda la interpuso mediante la letrada de UGT Aragón Verónica Gámez Gaidín y, tras la sentencia, el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) está todavía en plazo de recurrir. «No creo que suceda nada extraño. Visto lo que ha pasado en otras comunidades, donde se les ha dado también la razón a estas madres, espero que nada cambie. Estoy muy contenta porque conozco a varias chicas en una situación similar y ahora podrán acogerse también a este permiso», apuntó. 

Favorecer la conciliación 

La turolense afirma que la conciliación es «más difícil» para las familias monoparentales, por lo que cree que es «de justicia y de igualdad» disponer de un permiso como si hubiera dos progenitores. «Estar sola es más complicado para compaginar la maternidad con el trabajo, conlleva un mayor esfuerzo y si te restan semanas no es justo porque el menor requiere de cuidados», señaló.

En su caso ha podido acogerse a tiempo a una guardería, pero indicó que «la disponibilidad económica no es igual» en todas las familias monoparentales. «Solo entra un sueldo en casa y eso se debe tener en cuenta en la Seguridad Social. Siempre están los abuelos, pero igual no todos pueden. Creo que hay que tener en cuenta todas estas circunstancias para generalizar ese permiso de 26 semanas a todas las madres solas», apuntó Marta. 

Fuente: https://www.elperiodicodearagon.com/aragon/2021/10/13/familia-monoparental-teruel-disfrutara-permiso-58318741.html



miércoles, 26 de mayo de 2021

SESIÓN VIRTUAL INFORMATIVA SOBRE EL PLAN FIJA PARA ALUMNOS DEL I.E.S. SANTIAGO HERNÁNDEZ
BOLSA DE EMPLEO PARA JÓVENES IMPULSADA POR EL GOBIERNO DE ARAGON

DIA 9 DE JUNIO A LAS 19.00h




miércoles, 17 de febrero de 2021

El contrato indefinido más corto del mundo

Navantia despide a un trabajador el mismo día que lo contrata obligada por una resolución  judicial.

Alberto, ante las instalaciones de Navantia en Cartagena, de las que ha sido despedido tras trabajar desde hace mas de cuatro años subcontratado.ALFONSO DURAN


El pasado día 25, Alberto, un ingeniero industrial de 39 años, se presentó en las instalaciones de Navantia en Cartagena (Murcia). Hacía cuatro años y ocho meses que empezó a trabajar en el departamento de sistemas de control del astillero, pero era la primera vez que lo hacía contratado por la empresa pública. Diez días antes había recibido una carta de Álvaro Tello, director de Relaciones Laborales de Navantia, quien le comunicaba que, “en cumplimiento de la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social número 3 de Cartagena” el pasado 30 de diciembre, debía incorporarse a las 7.00 de ese lunes a su puesto como “trabajador indefinido no fijo”, con la antigüedad y el salario que le especificaba.

La citada sentencia había condenado a Navantia a contratarlo, tras concluir que Alberto fue objeto de cesión ilegal por parte de Soologic Technological Solutions S. L., una subcontrata de la compañía. Para llegar a la conclusión de que Alberto trabajaba en Navantia y la subcontrata era una mera pantalla, el juez consideró que no solo tenía su puesto de trabajo en la factoría naval, sino que su jefe era un directivo de la empresa pública que repartía tareas entre los ingenieros en función de sus habilidades sin importarle a qué subcontrata pertenecían. “Lo único que hacía Soologic”, subraya la sentencia, “era facilitar la mano de obra y gestionar cuestiones como altas, bajas o seguros sociales, pero no daba ninguna organización ni instrucciones técnicas”. Aunque había un empleado de Navantia que hacía las mismas funciones hasta que se jubiló, apostilla el juez, “no se le encargaban trabajos por su baja eficacia”.

El 25 de enero, Alberto acudió al astillero con un compañero que también había ganado su contrato en un pleito. Pero, mientras este se incorporó sin problemas, el primero no pasó del control de acceso, donde le entregaron la carta de despido. Alberto asegura que se quedó paralizado, sin saber cómo reaccionar. No esperaba que, tras haber ganado dos veces en los tribunales, se cumpliera finalmente la amenaza que recibió en noviembre de 2019: si no renunciaba a acudir a la Justicia se vería en la calle sin trabajo.

El primer juzgado que le dio la razón fue el número 2 de Cartagena, en marzo pasado. Entonces no se dirimía su despido, sino su traslado forzoso. Según aquella sentencia, 14 ingenieros técnicos del departamento de Sistemas de Control de Navantia, vinculados a subcontratas, presentaron el 4 de noviembre de 2019 papeletas de conciliación ante el SMAC (Servicio de Mediación Arbitraje y Conciliación), reclamando su contratación por el astillero. Sus jefes les hicieron saber que “era imprescindible que desistieran de la acción emprendida” y les dieron un ultimátum de 24 horas, advirtiéndoles de que “quien persistiera no podría continuar trabajando la semana siguiente”, agrega la sentencia. La mitad se echó atrás “por temor a sufrir represalias y por no aguantar las presiones”. Los otros siete, incluido Alberto, mantuvieron la demanda.

El juzgado considera probado que el jefe de Personal del astillero público, Álvaro Tello, le dijo a Alberto, en una conversación telefónica, “que si quería seguir trabajando estaba obligado a desistir y le anunció que, pese al resultado del pleito, no iba a trabajar en Navantia, porque había decidido ejemplarizar con los siete que mantenían la acción de cesión ilegal para evitar futuras demandas de otros subcontratados, existiendo medios para su propósito”.

Los siete fueron despedidos o trasladados forzosos, en el caso de Alberto a Sevilla, aunque no llegó a incorporarse: primero pidió un permiso y luego estuvo de baja por ansiedad. El juez pidió que cesara “el hostigamiento sin duda llevado a cabo” por Navantia y a Soologic contra él y condenó a ambas empresas por “vulneración de derechos fundamentales, pues el trabajador no puede ser objeto de represalia por ejercer una acción legal amparada constitucionalmente”.

Fuentes de Navantia “niegan rotundamente cualquier intención de represalia” y aseguran que se “dio cumplimiento al fallo judicial, ya que el trabajador se incorporó el 25 de enero”, el mismo día que se le comunicó la “extinción de su contrato por causas objetivas”. La propia sentencia, recuerdan dichas fuentes, ordenaba contratarlo como “indefinido no fijo”; que es aquel trabajador que ocupa una plaza hasta que es cubierta en un proceso selectivo, ya que al tratarse de una empresa pública deben respetarse los principios de publicidad, concurrencia, mérito y capacidad en el acceso al empleo; a través de los procedimientos previstos en plan pactado con los sindicatos.

Eso es lo que sucedió, según las mismas fuentes: en octubre pasado salió a concurso la plaza y Alberto “se presentó, pero no fue seleccionado. La información que tiene Navantia es que no completó la prueba”, agregan. La empresa pública se remite a una instrucción de 2012 del Ministerio de Hacienda según la cual, “cuando un trabajador obtiene la condición de indefinido no fijo por sentencia”, hay que analizarla y, según sus características, “amortizar la plaza o proceder a su provisión interna por el mecanismo previsto en el convenio vigente”.

Efectivamente, el ingeniero se presentó al concurso para ocupar la plaza. Según explica, el responsable de la empresa de colocación mantuvo con él una entrevista telefónica de 10 minutos en inglés y le anunció que le avisaría para un examen escrito. Una semana después, ante la falta de noticias, Alberto le envió un correo electrónico, pero nunca le respondió ni volvió a contactar con él.

Aunque supuestamente Alberto no se ajustaría ahora al perfil buscado por Navantia, dicha empresa lo seleccionó en 2017 y 2018 para que viajara en tres ocasiones a Australia e impartiera, durante siete semanas en total, cursos en inglés al personal encargado de mantener los buques vendidos a la Armada de dicho país. Andrés Galán, abogado del trabajador, subraya que el astillero público sacó la plaza a concurso antes de que hubiera sentencia, lo que no solo contradice la instrucción de Hacienda sino que supone reconocer que cubría con subcontratas empleos fijos. En su opinión, el despido es “un fraude de ley y una nueva represalia que vulnera derechos fundamentales”, por lo que va a recurrirlo, aunque Alberto dude ya de que las sentencias de los tribunales sirvan para algo.

Fuente: https://elpais.com/economia/2021-02-16/el-contrato-indefinido-mas-corto-del-mundo.html